Cuando la ves por primera vez en vivo, te das cuenta de que es mucho más espectacular que en las fotos. Parece más larga que lo que es realmente, gracias a su afiladísimo colín y su cupolino, que parece la cabeza de una serpiente a punto de atacar. Sus faros oblicuos, sin ocultar su origen de la R-1, parecen los ojos de una pitón que te miran inertes y, casi, inspirándote temor.
No es de extrañar que esta moto haya creado una expectación tan grande entre los aficionados. Se ha buscado (y conseguido, esto ya os lo adelanto) diseñar una deportiva mucho más cómoda y más apta para un uso real de un motorista de la calle: viajar, ir por la ciudad, excursiones ''alegres'' de montaña, etc., sin olvidar que una moto de estas características también ha de ser cómoda para el pasajero, claro. Todo esto teniendo en cuenta el principio del párrafo: ''diseñar una deportiva''. El problema de abarcar mucho, es que normalmente se aprieta poco, y el éxito de un diseño es abarcar y apretar al mismo tiempo.
Como profesional de este nada habitual trabajo de probar motos, notas rápidamente la aceptación que tiene un modelo, pues varios meses antes de su aparición mucha gente te pregunta sobre ella. Si el éxito de un modelo se pudiera medir por este baremo... la Fazer tiene el éxito absoluto de ventas asegurado.
Corazón deportivo
El propulsor, con la base de la R1, declara casi 7 CV menos, aunque su suavidad la hace tanto o más efectiva que su hermana, en tramos de montaña. Hacer las curvas ''peinando'' el acelerador resulta sencillísimo, lo que te permite acelerar antes sin brusquedades, algo que hay que agradecer de nuevo, entre otras cosas (como en todas las Yamaha de gran cilindrada de los últimos tiempos) a la válvula de escape EXUP, que logra una entrega de potencia suave, pero poderosa.
Los frenos, con pinzas ''monoblock'' exclusivas de Yamaha, son todo un dechado de efectividad, progresividad y tacto. Al notar su comportamiento, temía que en conducción deportiva de verdad, en la que se exigen frenadas muy fuertes, aparecieran problemas en un tren delantero incapaz de aguantar esa transferencia de masas. Pues no, me equivoqué. La horquilla multirregulable delantera lo soporta bien todo y durante un buen rato, lo que quiere decir que no se agota con el uso. El amortiguador trasero no está a su mismo nivel de efectividad, pero tritura a los empleados por la competencia directa. Es decir, va muy bien, aunque se fatiga con el uso intensivo.
El nuevo chasis diseñado para esta Fazer no tiene nada que ver con el de la R1. Se trata de un doble cuna en tubo redondo que recuerda al usado en las Bandit de Suzuki, pero claramente más rígido, incluso estéticamente. El compacto y brillante motor ayuda a un efecto estético importante, una de las grandes bazas de esta moto.
En cuanto a comodidad, su asiento recuerda a los realizados por Corbin, un famoso fabricante de asientos para custom, que también los hace para deportivas a dos niveles y mucho más cómodos que los originales. El manillar, con claras reminiscencias de las ''trail-tourer'', es alto aunque tiene las puntas hacia abajo, por lo que logra que se mantenga algo de peso en el tren delantero y permite así un tacto ligeramente ''racing''.
Poco espacio bajo el asiento
Pero claro, no todo es perfecto en esta moto. Por ejemplo, en una moto tan de carretera como ésta, el escasísimo espacio debajo del asiento (con mucha holgura una vez cerrado, por cierto) no es de recibo cuando, modelos infinitamente más deportivos como la CBR 900 o las GSX R, son mucho más amplios. Las estriberas también están un poco bajas, por lo que rozar en carretera no es extraño, aunque eso sí, hay que ir ya muy rápido.
Por otro lado, la pantalla es muy baja, de manera que su función es casi simbólica, aunque estéticamente es impecable. Para los que quieran algo más efectivo, sin duda la industria auxiliar (Zero Gravity, Ermax, etc.) empezará a sacar pantallas más altas y funcionales. El embrague, por cable, va bien, pero sólo tiene efectividad en la última parte del recorrido, además de quedar un poco lejos de la mano.
Salvo estos pequeños detalles (porque realmente son eso, pequeños) es un excepcional modelo que abre una nueva vía. El éxito le está merecido.